Arte funerario popular de Ecuador Ensayo fotográfico de Birte Pedersen perteneciente a la Revista Sans Soleil

Capitulo 5. Jesús con y sin cruz

Sus ojos pueden ser de color verde, café o azul, sin embargo a Jesús se le reconoce siempre por su barba y su expresión grave. La creatividad popular no se conforma con las imágenes y esculturas prefabricadas por los artesanos del lugar. Pincel en mano, los deudos personalizan a su Jesús, pintándole de todos los colores sin olvidarse de las gafas oscuras protectoras del sol equinoccial. Jesús puede ser la montaña Imbabura, venerada por los indígenas quechua. Puede ser fabricado con un barril de petróleo como homenaje a la ciudad petrolera amazónica donde se encuentra su cruz. Puede ser espigado como una escultura de Giacometti o tener el torso amplio y las manos poderosas del indígena serrano.

Pero no todos se identifican con el Jesús adulto sufrido. El Divino Niño Jesús, de origen colombiano, es el mensajero alegre. Vestido con su túnica rosada, los pies descalzos, con o sin corona, levanta sus brazos en gesto triunfante: Yo reinaré.

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